Juanjo Fotografo

Buscando El Límite

Sé qué es lo que me ha traído hasta aquí.
De repente todo cobra sentido, mi situación, mi estado, tiene un por qué.
Me pareció como si en el fondo la sensación que tenía no fuese la de “expresar algo”. Y no era por falta de cosas que decir.
Me he pasado todo este tiempo buscando una fórmula que probablemente ni exista.
Tratando de estar en ese límite, reconozco, que no he dedicado el suficiente tiempo para encontrar lo que quiero expresar. Como si no hubiese justificación en lo que tuviera que decir. Como si, revelando la parte más íntima de mi persona, resultase que no hay tanta valía en lo que represento.
El único sentimiento que aflora es el de la cobardía. Siempre he tenido una excusa para no exponer o publicar. Siempre he encontrado tiempo para seguir investigando, buscando ese límite, en mi técnica. Dilatando los plazos, probablemente dejando que gente interesada se olvide de mí.
Con el miedo a las críticas de los demás he olvidado en el camino acordarme de mí mismo. Por encima del resto de personas a las que he llegado a importar, siempre antepuse la promesa, un futuro que parece no llegar nunca.
Buscando el límite me doy cuenta de que tengo las manos vacías. De que no he cuidado la esencia de los valores a transmitir.
Lamentable pero cierto, quiero pedir perdón a todos aquellos a los que no supe o pude compensar todas las energías y las esperanzas depositadas.
Lo siento, pero es que fue sin querer.
No existen los límites solo aquellos que nos auto imponemos. Los límites de una obra de arte sólo están en los ojos de quien observa.
Tenía que llegar a esto.
Sólo era cuestión de tiempo. Que pena que la falta de madurez no me haya permitido dar este paso antes.
Por último, quiero decir adiós a todos los que se fueron y para los que aún siguen, gracias por estar ahí.

Sin compromisos, blanco y negro “pelao”. Fuera de la tiranía del maldito photoshop me siento más libre que nunca para comprometerme con la gente que me rodea. De nuevo soy un poco más fotógrafo, solo me ata mi fe en las personas.

Juanjo Fotografo

Sesión con Cristina y Juan Antonio

“Lo esencial es invisible a los ojos”. Hace tiempo que tuve la oportunidad de leer “el principito” y, ante ese brillo y complicidad que rezuma, me quedo siempre con esta frase. Recuerdo que era lectura obligada en el instituto… Casi nada. Finalmente he acabado releyéndolo varias veces, y con cada lectura resultó ser más enriquecedor. Sacamos cierto paralelismo con el día a día y lo vemos en el trabajo, en la familia… Pero, para mí, la gran pregunta es: ¿Si lo esencial es invisible a los ojos, que demonios estoy haciendo?.
Estoy seguro de que tanto Cristina como Juan tienen muchas cosas más que contarnos que lo que expresan estas sencillas fotos. A veces pienso que solo nos dedicamos a reflejar la huella que otros nos dejan y el maravilloso porvenir que nos abren.
Cuidaos mucho y gracias por dejarnos compartir vuestra imágenes con el resto del mundo.

Juanjo Fotografo

Fotografiando a Daniel y Nycol

Me pregunto que recuerdos tendrán Daniel y Nycol de la sesión de fotos, que valor irán adquiriendo estas imágenes con el tiempo. Siento como si se hubiesen independizado, desprendido de mi; y tuviesen una existencia propia. Me gustaría verlas crecer. Con los años, el contexto donde se juzgarán irá cambiando y con este cambio llegarán nuevos valores, desaparecerán otros y sólo unos pocos se verán reforzados. Esos valores más esenciales harán que una imagen llegue a ser imperecedera.

Al igual que cuando educas a tu niño, no puedes evitar pensar en como cambia el mundo y tus propias circunstancias, tu entorno, tu contexto. Hubo una época en mi vida en que decidí que mi niño tendría que tener su propia escala de valores, una escala diferente, ni mejor ni peor que otras sino simplemente adaptada a sus circunstancias. Respondiendo a un entorno, al momento de su vida. Sin embargo, hoy me doy cuenta de que por encima de todo debemos de tener ciertos valores imperecederos: valores que el tiempo, el desgaste o el roce de la amistad, de los buenos y malos momentos… Hagan que resurjan reforzados, imperecederos al uso y en el tiempo, rozados de llevarlos siempre encima, con arrugas de acostarnos con ellos en la cama. Así que aquí estoy con mi niño, describiéndole temporales y como capearlos.

No puedo evitar desear que mis fotos trasciendan el tiempo, que sirvan para algo más, que tengan esa belleza interior, adquirida, que sólo las personas con el uso sabemos crear y otorgar.
De nuevo será el paso del tiempo el que dirá… Y Dani y Nycol. Ojalá, estas sencillas imágenes, cimienten un maravilloso presente. Ojalá podamos crear un futuro aún mejor.
Gracias por permitirnos compartir vuestras fotos con el resto del mundo. Por permitir construir ese futuro mejor.