Juanjo Fotografo

El Making Of de Esther y Víctor

Ha pasado algo más de tiempo desde que publiqué el post de Víctor y Esther, he podido seguir construyendo un poquito más y, ahora, llega ésto. Un sencillo video del segundo día que tuvimos el placer de compartir con Esther y Víctor en Tarifa.
Muchas gracias por todo.
Que lo disfrutéis.

Para enlazar con el video cliquea sobre la foto

Juanjo Fotografo

La Boda de Esther y Víctor

Tiempo.
Necesito tiempo. Aunque solo sea un poco más…
El tiempo es nuestro mayor tesoro.
Tenemos una valiosa cuenta corriente en el “Banco de la Vida” pero nunca podremos saber su saldo.
Cuando creamos algo grande, cuando hacemos que las cosas crezcan y se conviertan en algo importante para nuestras vidas es porque le dedicamos tiempo. Todo el necesario y todavía un poco más aún.
Ese tiempo que también hemos infravalorado tantas veces. El que nunca vuelve porque caerá en el olvido, como resultado del intercambio por dinero en un trabajo que quizás no nos llena. Ese que deseamos que pase lo más rápido posible para llegar a casa y abrazar a nuestros hijos, a nuestro amor o para simplemente dejarnos caer en los brazos del sueño, en el sofá.
Así es como se torna en valioso aunque también alcanzará su máximo valor cuando lo perdamos.
También existe el tiempo perdido que sólo se da cuando creamos expectativas que reflejamos en los que nos rodean, cuando la esperanza es lo último que se pierde detrás va nuestro valioso tiempo. El que quedó a la izquierda de las manecillas de nuestro reloj.
Muchas veces abstraído viendo como construimos las relaciones con los seres que queremos o con aquello que nos absorbe y nos apasiona. Veo como crecen las semillas que plantamos con nuestra mejor intención, porque es así como sale de nosotros, por nuestra propia forma de ser y expresarnos. Así, sin otra expectativa y cuando somos correspondidos, se que me hallo ante algo que merece la pena y que de una u otra manera viene porque tiene un destino, un fin. Es un algo o un alguien que nos hará mejorar en la vida como personas, como amigos; re descubrirnos con renovada energía.
Sorprendido reconozco, que es así como siento a Esther y a Víctor. Como si, de alguna manera, tuviésemos que encontrarnos. En unos de los momentos más felices de sus vidas y con unas vivencias compartidas que nos llevaremos con nosotros.
Es el éxito del tiempo… Perdurar en la memoria.
Gracias por hacernos partícipes de algo tan hermoso.