Fotografiando a Mia Sister

Para quien no conozca a Mia Sister podrá encontrar extrañas las palabras que, a continuación, están por llegar. Para todos aquellos que habéis tenido el placer de tratar y conectar con ellas, imagino que no sorprenderán.
De las cosas que más me ha llamado la atención de Mia Sister, está la enorme cohesión y la fuerza que emana. Fruto de largas horas de trabajo y convivencia, del diálogo y la expresión, de la búsqueda del ideal, de la paciencia o de como se alargan las horas en la noche. Las cosas desde su perspectiva pueden parecer pequeñas y fácilmente superables o gigantes y de dimensiones todavía no calculadas; pero siempre prevalece esa seguridad, un pegamento de unión que lo hace todo más fácil. Poder lidiar con el futuro cuando este llegue convertido en presente. Un presente que resuena a regalo por la experiencia de poder vivirlo.
Como corredoras de fondo que acumulan una larga distancia recorrida y un horizonte común… Todavía te dejan un hueco para la sorpresa y una gratificante capacidad de valorar los pequeños detalles, de dejarse seducir por lo nuevo. Las cuentas siempre suman en positivo.
Todo esto resulta en una especie de forma de vida, una manera de ser, una escala de valores y una envidiable capacidad de proyectarse al futuro. Toda una filosofía de vida. Visto desde fuera uno piensa en el amor entre hermanas, algo que resulta mucho más grande de lo que parece. Viéndolas, quisiera poder compartir con ellas algo más que unas simples palabras o unos breves instantes. Las fotografía, de nuevo, se me torna en un lenguaje insuficiente. Habría para mucho más. Pero, y aquí está lo bueno, ya habrá tiempo para compartir de nuevo. Para continuar esta historia…
Gracias por dejarnos compartir vuestra historia con algunos de sus momentos.
Juanjo.