Juanjo Fotografo

Una Foto Para Una Mesa

Qué, como, cuando, donde… A veces ocurre que, ante la libertad para elegir, la opción se convierte en una encrucijada sin una salida clara. La validez de un criterio o su ausencia puede jugarnos una mala pasada. Cuando miramos en una u otra dirección y todos los caminos nos resultan igual de validos, cuando no encontramos el indicio o la pista sobre el resultado final de nuestros actos. Que los problemas los generamos nosotros mismos es innegable, que las proporciones que adquieren también depende de nosotros esta claro. Más grandes o más pequeños, insignificantes o ineludibles; todo es relativo.
Los problemas también nos hablan sobre las personas que los enfrentan. Personas que se dejan llevar por la situación o que se crecen para ser mejores. Todo se resume en una cuestión de actitud y en relativizar. En saber aprovechar la circunstancia para llevarla a nuestro favor…
Una pequeña historia, una insignificante opción y una gran oportunidad. A nadie se le había ocurrido pensar como una pequeña idea llevada al extremo con la actitud y madurez adecuada, nos lleva de regreso a lo original. ¿Quien podía pensar que en el intento por resolver un problema banal lograríamos un resultado tan agradable como inesperado?. Tan simple, tan sencillo, tan personal, tan creativo, tan vuestro…
Mejor que hablar de nosotros es que hablen nuestros propios actos.
Queridos Juani y Jorge, gracias por soñar, por atreveos, por inspirarnos.
Por compartir las ilusiones y todas sus consecuencias, en un día para recordar.

Juanjo Fotografo

Un Dia de Sol para Isa y Moises

Tú, siempre tú.
Sutil y astuto.
Frío y autoritario.
Iluminas mi día con tu cálida luz.
Calientas mi cuerpo y das sentido a mi sombra.
Tú, que más allá del volumen y la forma, me revelas el carácter secreto de las cosas.
Tus reflejos me hablan sobre la bondad, la nobleza del corazón y su luminosidad.
Sobre el amor entre las personas y el cariño de la amistad.
Como un dios, determinas mi ritmo vital. Le das un sentido a la vida.
Bañas mi cuerpo en tu cálida luz mientras trato de persuadirte para que me reveles un nuevo significado.
No hago un arte, no desarrollo nada.
Ante una realidad que se escapa de entre mis dedos.
Solo arrojo luz para encontrarme con tu verdad.
Solo encuentro.
Gracias por dejarnos compartir un día perfecto, con sus rayos de sol y sus gotas de lluvia. El sol también está dentro vosotros y su reflejo nos ilumina…
Juanjo.