Juanjo Fotografo

Ser Campeón

¿Qué distingue al campeón del perdedor?.
¿Cual es su mérito?.
¿Qué es lo que hace que encuentres el camino?.
¿Donde está el fondo, de donde nace el porqué de las cosas?.
¿A quien puede abrazarse en su larga soledad?.
Allá arriba.
¿Por qué tengo que ser lo que soy?.
¿Quien o qué dijo que así fuese?.
¿Y donde está esa meta?.
Bajo el agua fría y oscura busco un resquicio de luz, que me diga adonde está la superficie.
Mientras aguanto la respiración e intento ralentizar mi corazón.
Como si fuese mejor no tenerlo.
¿A donde fue la suerte?.
La llaman “la suerte del campeón”… ¿Alguien la ha visto?
Saldré para llegar, saldré porque necesito llegar.
Para abrazarme a tí en mi noche oscura.
Para poder pensar que por un instante no tengo que ganar.
Para saber, con toda certeza, que mi suerte eres tú.

Juanjo

Juanjo Fotografo

Sinfonía de Palabras

Quiero hacer una sinfonía de palabras.
Palabras y más palabras.
Con una hermosa cadencia de suave sonoridad.
Quiero hacerte sonreír.
Con su semántica original dar guiños aquí y allá.
Quiero estremecerte con sus intervalos sonoros.
Quiero elevarte con pasión y amor.
Queremos tantas cosas que no nos sentimos capaces…
Sinfonía de palabras: ¡Vamos hombre, no tiene que ser tan difícil!
Coger lo hermoso de la vida y abrazarlo. Y contarlo…
“Hace frío aquí arriba. Sí aquí.
Hace tiempo construí una máquina.
Tal cual la diseñé al principio ya me pareció perfecta.
Pero no quise conformarme. No fui capaz de dejarla estar.
Quise hacerla más bella y veloz. Quise que llegase adonde yo no podía llegar.
Montarme en ella para poder soñar.
Cerraba los ojos y me dejaba llevar.
Como podía existir algo tan bueno. Algo tan bueno no podía ser malo.
Y entonces pensé en como podría mejorarlo aún más.
Mis sueños empezaban ha hacerse realidad y el deseo dio paso a una extraña sensación.
Una rara sensación que parecía libertad…
De vuelta a la Tierra, mi hermosa máquina ya no era lo que creé en un principio.
Y cuando quise explicar lo que vi y sentí, no supe encontrar palabras para expresarlo.
Lo sencillo lo hice complicado y arruiné lo mejor por querer más.
Nadie encontró una explicación de diseño que justificase el enorme espacio que ocupaba para aparcar.
Dentro del aparente rechazo y del sin sentido, dejé de esforzarme por alcanzar a los demás.
Abandoné toda idea de regresar…
Hace frío. Las noches de invierno no terminan y en verano ya no hace tanta calor.
Fotos con sabor a vainilla y unos hermosos recuerdos para recordar…
Cuando todo era más sencillo, más natural.
El abrazo y el cariño de los que ya no están.
Abandonado todo proyecto de recuperación y rescate, solo queda mirar hacia adelante.
Mirar y esperar. Ya no recuerdo la fecha en la que pasó el punto de no retorno, pensando en que todavía no era demasiado tarde.
Con mis manos rocé las estrellas… Y ahora pienso en saltar.
Saltar al estilo clásico: Con la venda en los ojos.
Y volver a empezar de nuevo el camino. Siempre preferí la esperanza al desamor…”
Una sinfonía de palabras quiero crear.
Para llevarte y mostrarte a todo lo que se puede llegar.
Cuida de tus deseos y piensa un par de veces como es el sitio que quieres alcanzar.

Juanjo Fotografo

Un Feliz 2013

Empiezo con un deseo.
Un deseo, solo uno parece poco.
¿Que podemos desear?
¿Que podemos pedir y cuanto estamos dispuestos a pagar?
¿Cual es precio de la felicidad?
Mi padre me dijo una vez: “No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita…”
Siento que en todos estos años pasados, años de opulencia, hemos perdido un poco el rumbo y las perspectivas de las cosas.
Todo lo que he visto, todas las reservas que he creado en el tiempo para dejar lugar a la sorpresa; han sido saturadas, sobrepasadas. Y entonces, me preguntaba: ¿Que más podemos pedir?
Podemos pedir valentía, amor, cariño y gracia.
Podemos desear lealtad, claridad y compromiso.
Podemos necesitar sinceridad y verdad…
De todo esto, nada cuesta dinero. Las cosas más sencillas y nobles de la vida no se miden en moneda ni en participaciones o cheques.
Regreso hacia mí, y me veo reflejado en tí.
En tu amor, tu cariño y tu gracia. Que impregna al que te recoge entre sus brazos.
En tu lealtad, claridad y valentía. En tu compromiso.
En la sinceridad que reflejan tus ojos, y en la verdad que esconden.
Quisiera despojarme de todo y parecerme un poco más a tí.
Querido Estebi ya tengo mi deseo: ojalá que el 2013 sea como tú.
Ojalá tengamos un 2013 emocionante y prometedor.
Con todo mi amor…
Juanjo y Reme.

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Juanjo Fotografo

La Higuera Mágica

– “Papá, papá… ¡Tienes que venir! ¡Rápido!. -Dijo Hugo- ¿A que no sabes lo que acabo de descubrir?”
– “No, dime cariño: ¿Que has descubierto?”
– ¡Hay un higo enorme en la higuera…! ¿Me ayudas a cogerlo?
– “No cariño acabo de desayunar y todavía no he despertado aún. Necesito quedarme un poco más en el sofá…”
Ante mi ausencia decide recurrir a su madre que directamente vuelve a delegar en mí el privilegio de alcanzarle tan hermosa fruta a nuestro hijo: “Papá se encargará de dártelo…”
Hugo decide echar mano de sus propias estrategias. Y así entre caritas y sonrisas recibe una nueva negativa. Sale de nuevo al patio para hacer una valoración de la altura a la que se encuentra el fruto, sopesa y explora sus miedos y deseos… Un nuevo intento con papá merecerá la pena, el “no” ya lo tiene. Esta vez recurrirá a pedir las cosas por favor con el deseo y la esperanza de que su padre se apiade de él. Pero su padre sigue sin poder pensar, despierto desde las siete tras un vano intento por recuperar el sueño.
Y así, mi pequeño Hugo queda indefenso ante sus deseos y la ley de la gravedad que no perdona.
Hecha una rápida visual alrededor del patio y, utilizando la imaginación, se decide a utilizar una pequeña escalera que rápidamente se torna insuficiente. Subido a ella, vuelve a sopesar los riesgos decidido en obtener tan ansiado y dulce premio, decide hacer el intento a pesar de sus poco fiables zapatillas de andar por casa. De puntillas sobres sus pies, estira todo su cuerpo. Sus dedos rozan ya el ansiado premio y es justamente en ese preciso instante que resbala, con la fortuna de que sus primeros movimientos en un acto reflejo, le salva de una aparatosa caída, solo un leve rasguño en su pié.
Abatido, decide renunciar. Solo queda esperar a que su padre termine de despertar y se preste a “auxiliarle”.
Cuando somos niños, nuestro entorno se convierte en una sala de juegos donde poner a prueba nuestra paciencia, la agilidad y la destreza. Nos otorga cierta madurez en la toma de decisiones y nos ayuda a asumir los errores propios. Para Hugo, su casa está llena de tesoros, algunos ocultos y otros que resplandecen con los reflejos de la luz del sol. Lo que a sus ojos convierte en mágica a esa vieja higuera, es que sin avisar y de la noche al día, te obsequia con un bello y dulce regalo que ante sus ojos se torna irrepetible y único. Desde su corta edad y con sus ojos mirando hacia esa bóveda de color verde, mi niño observa nuestra maravillosa higuera; en lo que comienza a ser los últimos años de su dilatada vida, nos premia con los frutos más dulces que nunca haya dado. Como buscando un final sublime o un atardecer majestuoso y lleno de color. Su sabor y olor han marcado una niñez llena de amor y plena en disfrute para nuestro Hugo.
Por fin, llegó el momento en que aparecí por el patio. Hugo esta de brazos cruzados apoyado en la pared, en silencio con sus propios pensamientos. Me acerco a él y le pido que me indique donde está ese higo maduro. Sin mediar palabra, levanta su brazo y extendiendo su dedo indice señala a una zona del árbol. Sin pausa pero sin prisa, me acerco y recojo con mis manos el fruto. Se lo enseño y lo dejo entre sus pequeños dedos. De repente, su vista descubre que un pájaro se ha adelantado y, por la parte superior, aparece medio comido: “Da igual que esté en este estado -le comento-; sigue siendo tu higo, la fruta que tanto has deseado”
-“Pero ya no se puede comer” me indica Hugo.
-“Si, pero no por ello deja de ser menos tuya…” le respondo.
A veces, nos vemos obligados a elegir entre el deseo y el riesgo. Muchas veces es ese riesgo, lo que enbellece e, incluso, da cierto mérito. En nuestro anhelo por conseguir lo que no tenemos, perdemos las perspectivas de las cosas. En un espacio tan amplio que da lugar a la equivocación y a no preguntarnos a nosotros mismos si es que, quizás, esa pieza de fruta no estaba predestinada para nosotros.
-“Todos nos equivocamos cariño y tu papá es el primero a el que le pasa. En la vida veremos muchas frutas dulces que desearemos, somos nosotros los que tenemos que pensar qué es lo que quiero en esta vida y no hacer de ello nuestro motivo de vida. Porque cuando alcanzamos nuestros sueños, obcecados en ellos, no sopesamos otras posibilidades que se nos aparecen en el camino.”
-“¿Entonces?” -Replicó Hugo.
-“Entonces -dije-, lo que nos queda es el camino. De como lo vivimos y lo compartimos es lo que nos hará felices o no. Sólo asumiendo nuestros errores podremos seguir creciendo como personas y encontrar nuestro propio equilibrio”. “Hay que tener cuidado con lo que deseamos porque tarde o temprano lo conseguiremos. El problema surge cuando valoramos el esfuerzo realizado y el premio obtenido”.
A veces, el amor y el cariño que ponemos en las cosas hablan más de nosotros que nosotros mismos. Y es el mejor curriculum que como padres podemos dejarle a nuestros hijos.
Y así mi Hugo se deja caer en mis brazos en un fuerte abrazo. Y en una renovada promesa de amor eterno…

Juanjo Fotografo

En Los Pequeños Detalles

Resulta fácil mirar hacia atrás y valorar las cosas en su conjunto. Mayormente uno valora ciertas tomas de decisiones en función del momento y las perspectivas que éste ofrecía. Y ésto para la mayoría nos resultaría suficiente para justificarnos y poder sacar un balance positivo. Casi nunca entramos a valorar los pequeños detalles, los cuales son esenciales en la toma de decisiones. Hay quien tiene cierta ideas preconcebidas alrededor del reportaje de boda; en cambio, otros nos dedicamos a buscar esos detalles que hacen que muchas cosas adquieran un cierto sentido. Tanto como para dar el SI. Para mí es sobretodo una cuestión de actitud, ser optimista por encima de tantos tópicos es un valor en alza con los tiempos que corren. Cuando nos fijamos en esos pequeños detalles y, sobretodo, cuando los miramos desde la perspectiva del momento, con el corazón; hace que todo sea una gran coincidencia.

Os deseo una nueva y maravillosa visión. Una nueva actitud. Para que podamos seguir viendo con estos ojos todos esos detalles ocultos, que nos esperan a la vuelta de la esquina sorprendiéndonos.

Juanjo Fotografo

La Imagen Querida

Tan bella, tan hermosa… Nuestro tesoro.
Siempre serás bella pero también te prometo que no serás la última.
Cada vez que suene la canción llenarás de olor nuestro recuerdo.
Y cuando esto nos sorprenda elevaremos nuestra cara al cielo.
Y sonreiremos de alegría por haber pasado por nuestras vidas.
Y celebraremos una pequeña fiesta en nuestro interior cada vez.
Y nos congratularemos de tu existencia y de su pequeño roce.
Que nos deja tu huella, una marca que mostraremos al mundo entero.
Siempre serás eterna en nuestro breve paso, por este lado del sendero.
Y que cuando te descubran y te miren, cuando el álbum se abra, hasta el más ciego y tonto corazón pueda ver el reflejo de nuestro amor por y para ti. El secreto que sabes escondes dentro de ti. Y que se alimente de él, aunque solo sea para que el mundo pueda ser al menos un poco mejor.
Hasta siempre mi amor.
Seguiremos escuchando tu canción.

Juanjo Fotografo

El Lenguaje Visual de los Perros

Tengo que hablar contigo.
Siento como si no estuviésemos en sintonía
Como si solo me escuchases por respeto o educación.
Tengo que confesarte
Que siento que fracasamos
que en esta vida lo importante son los momentos vividos
que no distingo entre lo que se pudo disfrutar y a lo que pudimos llegar
que el recuerdo que queda de las cosas ha de ser amable
apoyarnos en ellos para amueblar la cabeza
para equilibrar la vida en sus momentos
Que fallamos en lo que tendría que ser lo fundamental
Cuidar y Guardar los bellos recuerdos.